19 de junio 2026– El XXIV Comité Sectorial de Seguridad y Policía de la Unión de Ciudades Capitales Iberoamericanas (UCCI) concluye hoy su segunda y última jornada con una serie de recomendaciones y acuerdos que reflejan los principales puntos en común alcanzados en materia de seguridad urbana, convivencia ciudadana y gestión del espacio público.
Fruto de un proceso de diálogo multilateral impulsado por la ciudad de Santiago, en calidad de anfitriona, las 16 ciudades participantes -Bogotá, Brasilia, Buenos Aires, Guatemala, La Paz, Lima, Lisboa, Montevideo, Panamá, Quito, San José, San Juan, San Salvador, Santiago, Santo Domingo y Tegucigalpa- compartieron diagnósticos, propuestas y experiencias orientadas a fortalecer el papel de los gobiernos locales en la prevención de la violencia, la recuperación de los espacios públicos, la coordinación institucional y la gestión territorial de la seguridad.
El Comité reunido en Santiago concluyó que resulta prioritario fortalecer un modelo de seguridad comunitaria basado en la proximidad, la prevención y la capacidad de fiscalización de los agentes municipales, como complemento de la actuación de las fuerzas de seguridad nacionales. Este modelo debe apoyarse en redes y consejos locales que permitan convertir la escucha y la información ciudadana en herramientas para anticipar riesgos y responder de manera más eficaz a las necesidades de cada territorio.
Las delegaciones también remarcaron que la recuperación de los espacios públicos requiere intervenciones integrales que combinen el ordenamiento del comercio informal, la limpieza y el mantenimiento urbano, la fiscalización, la prevención situacional y la activación comunitaria mediante actividades deportivas, culturales y sociales. Asimismo, destacaron la necesidad de acompañar estas actuaciones con medidas de apoyo social y psicosocial que permitan abordar las causas estructurales de fenómenos como la habitabilidad de calle y la informalidad.
Finalmente, las ciudades llamaron a consolidar a los gobiernos locales como nodos centrales de coordinación entre las distintas instituciones que intervienen en la seguridad urbana, fortaleciendo la articulación entre municipios, policías, fiscalías y organismos estatales. También acordaron avanzar hacia modelos de gestión basados en evidencia, mediante observatorios, indicadores, análisis de puntos críticos y herramientas tecnológicas como los centros de televigilancia, las cámaras corporales, los sistemas de denuncia y los drones.
La cooperación como respuesta a los desafíos de la seguridad urbana
Tras dos jornadas de intercambio técnico y político, el alcalde de Santiago, Mario Desbordes, destacó durante la clausura que las ciudades iberoamericanas comparten desafíos similares en materia de seguridad, pese a contar con distintos niveles de recursos y capacidades. Asimismo, subrayó la necesidad de adaptar la gestión local a contextos sociales y culturales en permanente cambio y puso en valor el intercambio de experiencias entre ciudades como una herramienta para identificar soluciones aplicables a cada territorio y fortalecer la respuesta de los gobiernos locales.
Por su parte, la directora general de la UCCI, Luciana Binahi Getar, destacó el valor de la cooperación entre ciudades para afrontar los desafíos de la seguridad urbana y llamó a seguir fortaleciendo el Comité como un espacio estable de intercambio entre responsables políticos y equipos técnicos de las capitales iberoamericanas. “Nos llevamos de Santiago un balance de trabajo honesto y fecundo. Nos llevamos ideas, contactos, compromisos y una agenda que debe seguir creciendo. Pero, sobre todo, nos llevamos la certeza de que la seguridad no se construye desde el aislamiento, sino desde la cooperación, la confianza institucional y la responsabilidad compartida”, afirmó.
Las conclusiones alcanzadas durante el encuentro quedarán recogidas en un documento de trabajo que servirá de base para dar continuidad al intercambio de conocimientos y experiencias entre las ciudades miembro. A través de este Comité, la UCCI refuerza su compromiso con la construcción de una agenda común en materia de seguridad urbana, orientada a fortalecer las capacidades de los gobiernos locales y a promover respuestas cada vez más eficaces, coordinadas e innovadoras frente a los desafíos que enfrentan las ciudades iberoamericanas.
